viernes, 10 de junio de 2011

Cuenta una antigua leyenda hindú que hubo un tiempo en que todos los hombres eran dioses. Pero abusaron tanto de su divinidad que Brahma, el jefe de los dioses, decidió quitarles su poder divino y esconderlo en algún lugar donde les fuera imposible hallarlo de nuevo. A partir de ahí, lo difícil fue encontrar dicho lugar.
Los dioses menores fueron entonces convocados a un consejo para resolver este problema. Primero propusieron enterrar la divinidad del hombre en la tierra. Pero Brahma respondió:"No, eso no basta, proque el hombre escarbará en ella y la hallará.
Los dioses replicaron: "En ese caso,m arrojemos la divinidad  a lo más profundo de los océanos".
Pero Brahma respondió de nuevo: "No, puesto que tarde o temprano el hombre explorará las profundidades de los océanos, y no hay duda de que un día la encontrará y la subirá otra vez a la superficie".
Finalmente los dioses menores concluyeron: "No sabemos dónde esconderla pues parece que no hay ningún lugar en la tierra o en el mar donde el hombre no pueda un día encontrarla".
Entonces dijo Brahma: "Ya sé lo que haremos con la divinidad del hombre: la ocultaremos en lo más profundo de él mismo, porque es el único lugar donde nunca se le ocurrirá buscar".
Desde entonces, termina la leyenda, el hombre ha dado la vuelta al mundo, ha explorado, ha escalado las alturas, se ha sumergido en las profundidades y ha escarbado la tierra, buscando algo que se encuentra en él mismo.

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